Hace alrededor de 3 o 4 años, era raro no ver a los usuarios de teléfonos inteligentes/ smartphones o PDAs no llevar consigo un teclado inalámbrico, ya fuese su conexión por infrarrojos o por bluetooth, si era de esos usuarios intensivos y que gracias a las suites ofimáticas de entonces, redactar era mucho más fácil que hacerlo directamente en pantalla o utilizar el pequeño teclado QWERTY de los teléfonos. Un buen ejemplo, es el que podéis ver en la imagen superior – imagen por cierto, con algo de antigüedad ya – cuando utilizaba la Palm LifeDrive con un teclado bluetooth. La primera todavía ronda por casa, el segundo lo vendí hace algunos años.
Algunos años más tarde aparecerían los netbooks, equipos portátiles mucho más pequeños de lo convencional y que al dispone de teclado incorporado, éstos primeros tendieron a acabar en un cajón guardados, no volviéndose a utilizar, vendiéndose o simplemente ...